domingo, 18 de enero de 2009

¡Eureca!

Lo sorprendente de la palabra mandioca es tener la propiedad de connotarse tanto positiva como negativamente.
Ejemplificamos con dos situaciones:

Situación a:
_ Justo el día de mi cumpleaños, un tren con acoplado atropelló a mi perrito Toby.
_ No te la puedo...que mandioca!

Situación b:
_ ¡Me gane la lotería!
_ ¡Mandioca!